El majá de Santa María, boa cubana o boa arbórea cubana (Chilabothrus angulifer)
Descripción
El majá de Santa María, boa cubana o boa arbórea cubana (Chilabothrus angulifer). Epicrates angulifer alcanza hasta 4 m, pero por término medio la longitud del cuerpo de los machos es de unos 1,8 m y la de las hembras de hasta 2,5 m. No hay diferencias fundamentales en la coloración de machos y hembras. En los machos, la cola es larga con un engrosamiento característico en la base, desde el orificio anal es cilíndrica y luego pasa a un cono. En las hembras la cola es más corta, sin engrosamiento en la base. Además, en los machos son claramente visibles los rudimentos de las extremidades posteriores, relativamente grandes, en forma de garra, situados a los lados del orificio anal; en las hembras son más pequeños y no tan prominentes. Las hembras son más largas, macizas y grandes que los machos.
Distribución y modo de vida
Epicrates angulifer se distribuye por toda Cuba, incluyendo la Isla de la Juventud, el Archipiélago de Los Canarreos, el Archipiélago de Los Colorados y el Archipiélago de Camagüey. Habita en bosques húmedos tropicales, bosques ralos, bosques de pie de monte, cuevas, llanuras aluviales de ríos y arroyos y orillas de masas de agua. Esta serpiente trepa bien a los árboles, en algunos puntos de su área de distribución lleva un estilo de vida semiarbóreo y en otros es puramente terrestre. Uno de los principales biotopos de estas boas constrictoras son las cuevas con colonias de murciélagos, lo que determina su actividad diaria, ya que las principales horas de caza de las boas constrictoras coinciden con la salida y el regreso de los murciélagos a los lugares de pernocta. La boa constrictora cubana se alimenta de diversos mamíferos (murciélagos, roedores) y aves, y con menor frecuencia come lagartos.
Reproducción
Las boas constrictoras suelen alcanzar la madurez sexual a la edad de 3-4 años, las hembras más tarde que los machos. Epicrates angulifer es una especie que vive de los huevos. Durante todo el periodo de actividad sexual, que dura 3-4 meses, las boas constrictor macho no se alimentan. Entre 2 y 3 meses después del apareamiento, y a veces antes, las hembras dejan de alimentarse y no lo hacen hasta el parto, pero hay excepciones a este ritmo. Al cabo de 150 a 195 días se produce el parto. La hembra da a luz de 3 a 17 cachorros (6-8 de media). Las crías empiezan a alimentarse tras la primera muda.
Reproducción en cautividad
Por regla general, Epicrates angulifer se reproduce una vez cada 2 años, aunque puede aparearse cada temporada. En esta especie se dan casos de la llamada "falsa preñez", cuando las hembras imitan el embarazo aumentando de tamaño y negándose a alimentarse, pero al final empiezan a alimentarse y recuperan sus formas normales anteriores. Sin embargo, son frecuentes los casos de hembras que se reproducen sin problemas durante varios años consecutivos. Un elemento esencial en la cría de Epicrates angulifer es también la observancia de las normas de alimentación, las hembras sobrealimentadas paren un pequeño número de 3-5 crías y ponen hasta 12 huevos no fecundados, llamados "gordos".














































